domingo, 31 de agosto de 2008

Gustavo ya no tiene cuatro







Él cumple cada cuatro, porque cada cuatro cumple con él.

Y es que es verdad que en un instante él aprende del cuatro
lo que a cualquiera le llevaría cuatro años aprender. Él le saca
cuatro sonidos a la vez a cada una de las cuatro cuerdas del
cuatro, cuando muchos no le sacan ni de cuando en vez una
sola nota a las cuatro cuerdas del cuatro. Por eso es que
cada uno de sus cumpleaños hay que multiplicarlos por cuatro,
ya que uno de los nuestros es como cuatro de los de Gustavo
y su cuatro. Porque ya no son dos: Gustavo y el cuatro…
son cuatro: el cuatro y Gustavo y Gustavo y el cuatro… es decir, cuatro.

Canto bolivariano






En la Plaza Bolívar de Maracaibo se cantó por la soberanía… por la unión de nuestros pueblos… en fin, por la Patria Grande. Allí estuvimos: Yolanda Delgado y Texere, Luis Pérez, Gustavo e Israel Colina y Darvin Romero Montiel. Además de la Yonna, expresión dancística de nuestra etnia Wuayú.

La esquina de San Benito de Palermo



Está en el corazón de El Saladillo. Algunos dicen que es el barrio más maracucho de todos los barrios… claro, esa versión se enfrenta a la de los empedraeros quienes dicen que es El Empedrao el barrio más tradicional. Pero bueno, los dos son y siempre serán símbolo de la tradición, aunque sea en el recuerdo. Lo cierto es que allí llegaron unos locos y poetas (las dos cosas en la misma proporción) y montaron un verdadero refugio de cantores, despechaos, bohemios y soñadores. Se llama “Capirugente”, derivado accidental de “Campirugente”. Así se llamaba un famoso hato de esta ciudad, una de las primeras víctimas urbanas del llamado progreso que aplastó nuestra identidad arquitectónica. Capirugente es nuestra Sociedad de los poetas muertos, o nuestro “rincón de los aburridos”.





El tiempo, el implacable... el que se quedó




A veces me pregunto ¿Por qué uno guarda tantos papeles y carpetas y como decimos en Maracaibo: tanto Chechere?. Cada cierto tiempo uno revisa las gavetas y bota un montón de cosas… pero hay otras que se quedan por el peso del recuerdo. Este dibujo tiene casi veinte años y es de las cosas que han visto salir papeles que van directo al basurero, mientras él retorna a su clandestinidad. No está colgado, no está enmarcado, no está enseñado… pero no está olvidado, porque en cada trazo de este dibujo hay un millón de aprecios y… porque no tengo el derecho de botar algo que no es mío, sino de todos los que en ese cumpleaños de 1991, cantamos, bebimos, comimos, soñamos y vivimos. Donde quiera que estén, todos y cada uno de los firmantes de este recuerdo… un abrazo eterno.

Preparen... apunten... suenen



“Hay quienes cantan por que tienen con que cantar… ¡Coño! Yo canto porque tengo que cantar”.

El padre cantor Alí Primera nos enseñó a desenfundar la guitarra… el cuatro… la flauta… la tambora… el piano… el contrabajo… y cualquier cosa que suene para ametrallar de canto y melodía al enemigo… que hoy más que nunca es mediático. Hay que soltar la pluma y dejarla correr sobre el papel… hay que lanzar –con todas las fuerzas- la creación contra el muro de mentiras y romper de un solo poema esa barrera. Solo así seremos libres.

LUIS RICO



“En este momento hace falta compromiso con el arte, por parte de aquellos que proponen una revolución”.

Fue una fortuna compartir con este maestro del canto trovador boliviano y latinoamericano. Luis Rico, es probablemente (no queremos herir susceptibilidades) el cantor de este país, más reconocido internacionalmente. Fue amigo de Alí Primera… manifiesta su admiración por el Cantor del Pueblo Venezolano y eso para nosotros es un tributo, por eso mil gracias poeta.

sábado, 30 de agosto de 2008

QUIZÁ SE MUEVA EL PAISAJE, PERO LA ESPERANZA DE LIBERTAD SE EXPRESA TODO EL TIEMPO EN LA MISMA MEDIDA


La trova es estética con una buena dosis de ética.

"No puede haber valor estético sin contenido humano". La trova es esencialmente una especie de Heraldo que anuncia acontecimientos o experiencias vividas. Nueva, por lo nuevo de los acontecimientos políticos y sociales del país… y Trova, porque justamente nos sentíamos parte del hilo conductor de la Trova Cubana… de esa fuente. En una revolución todo te cambia, desde el acto más íntimo de la pareja, hasta lo más trascendente como la caída del Ché en Bolivia. La trova siempre ha sido una especie de poesía cantada y nosotros defendemos ese principio como elemental, como básico… si no, no es trova.