sábado, 30 de agosto de 2008


En el año 2004, Yolanda Delgado y Darvin Romero Montiel, Periodistas, trovadores, guevarianos y fidelistas convictos y confesos, llegamos a la Habana desde Venezuela para iniciar un trabajo de investigación sobre la continuidad de la Trova Cubana, cuatro décadas después de la fundación del Grupo de Experimentación Sonora. Guiados por el timón hermano de Vicente Feliú comenzamos a navegar por las corrientes actuales del canto juglar en la isla. Es así como en el puerto mágico de los Estudios Abdala topamos de frente nuestra admiración con un flaco irreverente desde la mirada al andar, amablemente cascarrabias y no fumador… devorador de cigarrillos.

Sin pedir permiso, porque tal vez tuvimos la sensación que estaríamos fuera de lugar, ya estábamos conversando con el maestro de manera espontánea. Roto el hielo, le pedimos que nos concediera una breve entrevista, a la cual accedió casi sin darnos tiempo de encender el grabador. "Espérenme en la oficina de Miranda, Gerente de Comercialización de ABDALA", nos dijo.

Con Feliú llegamos al espacio escogido para la entrevista y mientras esperábamos, conversamos con Lázaro García, Gerente General de los estudios. Justo en el momento que entra Noel Nicola, Lázaro nos está entregando -en calidad de obsequio- varios discos producidos por la empresa. Nicola se da cuenta que entre los presentes no hay un disco de él… y es allí cuando comienza la fortuna de conocer en primer plano la personalidad irreverente, explosiva y poéticamente emancipadora que plasmó siempre en sus canciones… por muy románticas que fueran.

Después de los respectivos reclamos a Lázaro y posteriormente salir a buscarnos sendos discos de su última producción, se instaló a responder lo que más que cuestionario era un tributo a uno de los más admirados íconos de la sempiterna Trova Cubana.

¿Como interpreta la continuidad que ha tenido la trova cubana, desde los tiempos de la llamada Nueva Trova, hasta la llamada Novísima Trova… y mucho más acá, la Séptima Cuerda y el Grupo Tal, movimientos representados por muchachos de 15 a 20 años que hacen trova cuarenta años después de lo que ustedes iniciaron?

Yo pienso que cada momento histórico tiene su lenguaje y sus requerimientos… así como van variando también los códigos y las influencias que cada vez son más polivalentes y más universales. Y cada vez la gente que empieza está más informada de lo que suena en el resto del mundo, que nosotros cuando empezamos. Va a haber necesariamente cambios… cada cierto tiempo se van a mover los caracoles, como decimos nosotros, y los lenguajes se modifican un poco… se fusionan un poco con otras ondas. Pero la trova ha sido históricamente una especie de laboratorio de la música que se canta en Cuba… todos los géneros cercanos o que se cantan la rozan aunque sea tangencialmente, la influyen, intercambian… o sea, no es una cota aislada, no es una línea independiente que no haga zig-zag y no se fusione y se ligue con otras líneas de la música cubana y de la música universal. Toda nuestra música es muy mulata desde su nacimiento.

¿Y cómo siente o percibe la relación entre los contenidos de la trova que ustedes fundaron y los de las generaciones sucesoras? Porque la Nueva Trova Cubana nace en una coyuntura en la que prácticamente se vio obligada a tratar temas de corte social y revolucionarios… políticamente hablando.

Mira… dijiste una palabra que no me gusto, ehh. Que se obligó a eso. Si tú piensas que nos obligamos como las obligaciones contractuales que uno dice: contraje una obligación, o sea… no contrajimos ninguna obligación, fue la manera espontánea de expresar todo lo que sentíamos, toda la vida… no la política, ni nuestra posición ante la revolución. Lo que pasa es que eso era el centro de la vida de todos nosotros y por lo tanto le cantábamos a todo lo que nos rodeaba. Pero no dejamos de hacerle canciones a las mujeres de las que nos enamorábamos.

Digamos que no fue una obligación, pero si un compromiso moral -para el momento- defender la revolución de la forma que mejor sabían hacerlo.

No lo veo así tampoco, no lo veo como un compromiso, no era como un compromiso moral, el compromiso moral lo sentimos más cuando se nos quiso decir que estábamos encasillados exactamente en eso. Y entonces hubo que decir: ¡espérate! Nosotros pensamos que si nosotros hacemos esto lo hemos hecho porque ha sido nuestra manera de expresar nuestras vidas, de expresarnos viviendo en la revolución y desde la revolución… y con los ojos abiertos a la realidad todo el tiempo. O sea, que en esencia fue un movimiento que fue revolucionario en esencia. En lo artístico también… en la manera de proyectarse artísticamente, en la manera de relacionarse el artista con el público, en la manera de relacionarse el artista con la sociedad entera… o sea, eran muchos compromisos si tu lo quieres ver de esa manera. Lo que nosotros entonces dijimos en ese momento fue: tenemos el derecho… el derecho de defender la revolución, cada cual además, de la manera y como nos guste hacerlo como artista, pero hubo un momento en que se nos quería encasillar precisamente en eso… y eso tampoco era sano, porque entonces tú te conviertes sencillamente en un portavoz político que lo único que hace es decir lo que te dice tu partido… no, no, no, tú eres un artista, tú eres un creador, tú no puedes perder esa noción de lo que tú eres, e igual debe ser tu papel ante la sociedad y tu responsabilidad última es esa… cuando tú estas dejando constancia de qué valores tú ves en una mujer para enamorarte de ella… ¿Me explico? …Y qué poesía encierra el mundo que te rodea y tú lo reflejas de una manera bella y artística, estás haciendo revolución.



¿…podría ser un ejemplo María del Carmen? …preguntamos.

Pero Nicola sigue, dueño de la palabra:

…aunque no estés diciendo en esa canción ¡viva la revolución!

Por eso digo… creo que Noel Nicola le escribe…

Pero el poeta de verbo sagaz interrumpe sin ni siquiera percatarse de la intensión de pregunta y sin escuchar más que a su acervo memorial:

A mí me pasó… te voy a hacer una anécdota pa' que tú te des cuenta. Me pasó lo siguiente en la Universidad de Cuenca en Perú… en Ecuador… Cuenca es Ecuador… (reflexiona) fui a cantar allá en la universidad. Yo arranco mi concierto y empiezo a cantar mis canciones, mis canciones, mis canciones… las que he cantado siempre, ninguna otra y como a la mitad de eso… bueno… constantemente era a cada rato ¡Viva Cuba!... ¡Viva la revolución! ¡Viva!… que se yo, pero seguía cantando mis canciones, las que sean, de amor a mi abuela, a la bicicleta que se me rompió cuando yo tenía diez años… no se… a lo que sea… a mis recuerdos de soldado… a lo que sea… y entonces empecé a cantar poesía de César Vallejo musicalizada, que directamente no era de un contenido político directo, o sea, a la poesía de Vallejo…

Contenido profundamente humano… expresamos.

Profundamente humano… asiente Nicola… y sigue:

…y uno por allá se para y dice… él ya venía llevando como la voz cantante de agitación política… y dice: "ta´ bueno ya de cantar esas cosas… ¡a cantar a la revolución!". Y digo yo: "le recomiendo a los compañeros… amigos de este señor… de este compañero que está por ahí, que le recomiendo los servicios de salud cubana para cualquier sordera que pueda tener… (se ríe) nosotros hemos avanzado mucho en el campo de la salud y la salud es para todos y gratuita… y todo eso... Porque yo no he hecho otra cosa que cantar desde la revolución, porque si no hubiera habido una revolución a lo mejor yo no hubiera musicalizado a César Vallejo nunca. Porque a lo mejor si yo tengo que pensar que yo estoy buscando comunicarme con gente que son todos analfabetos y que no tienen la remota idea de quien es César Vallejo, yo hubiera cantado –a lo mejor- de otra manera... lo hubiera enfrentado de otra manera. Pero no, a nosotros nos empujó la revolución educacional que hubo en Cuba y que acabó con el analfabetismo y que lo menos que puede tener la gente es noveno grado... masivamente. Así que yo no le estoy cantando a analfabetos, ni a gente que no tiene la primaria terminada. O sea, los códigos cambian y yo tengo que cantarle a toda esa gente sin complicar las cosas… y cada cual hace lo que le sale de las entrañas, de verdad… esa es la manera que tenemos nosotros de creer.

¿Qué es lo que une a todo el movimiento de la trova… no solamente a la nueva trova. Podría hablar de una idea que los une, ya que está haciendo desde el punto de vista estético un planteamiento que va más allá de lo político, es decir que incluye lo político pero no excluye lo demás?

Es que la trova –y yo cada vez que puedo lo describo- y… hubo un musicólogo que dijo una…una… una cosa que logró definir toda la trova en cuatro líneas y nunca pudimos recuperar eso porque la trascripción de esa conferencia no apareció después… la grabación, para transcribir. Él dijo una cosa así como que siempre había estado… en… que le jugaba mucho a la duda (tos) era un poco… partiendo de la filosofía de Eráclito no…que la duda… hacer el centro de…de… la duda, dudar de todo. Dudar hasta de la calidad de lo uno mismo hace, o sea imponerse también un rigor a la hora de creer. Los viejos trovadores de la trova tradicional, ellos querían ser poetas y hacían todo lo posible por hacer poesía en sus textos… y querían hacer buena música y cuando tú les preguntabas que oían que escuchaban, que les gustaba escuchar, te decían: "no, a mí me gusta… incluso la música de la ópera" y esa eran las cosas que traían en su cabeza. Además gente que, eso sí, podían haber sido hasta analfabetos y con esas pocas luces que les llegaban de afuera -eso si yo lo dije en un documental- sacaban todas aquellas luces que tenían dentro. Eran gente que era poco cultivada académicamente… y había gente que era semi-analfabetos… Y es que la trova es la expresión más cubana en la música, ligada al surgimiento de la nacionalidad.

Nuestro sentimiento de nación es muy joven… mucho más que el de Venezuela. Se puede hablar de verdad que existe una cultura cubana en la segunda mitad del siglo diecinueve… en la segunda mitad del siglo XIX surge la trova… la canción trovesca ya cubana. En la canción anterior había cosas cubanas en la música… no estoy diciendo que empezó la música cubana por la trova, pero cuando se conforma la nacionalidad… en ese momento es que aparece la canción trovadoresca. Y entonces, algo tiene que ver con eso. Se dice que hubo muchos trovadores que combatieron, que fueron mambises en la primera guerra… en la guerra de los diez años… en la guerra del sesenta. Que fueron… se fueron pa´l monte con su machete y con su guitarra y algunos fueron hasta oficiales del ejército mambís.

Lo anterior era una canción todavía muy cercana a la romanza española… una canción que era en tres por cuatro. La Bayamesa de Céspedes y Fundaris todavía es con esa rítmica… con esa… tiene mucho ese aire. Y sin embargo ya es un embrión de una canción trovadoresca cubana. Pero aparece el compás binario… empiezan las influencias de los otros ritmos que están sucediendo y es que aparece entonces ya la canción binaria… y un poquito después, el bolero, que ya es… estamos hablando de mil ochocientos setentitanto… mil ochocientos ochenta viene a aparecer el bolero, que lo amarra… o sea, lo termina de configurar Pepe Sánchez. Es el que… yo diría que sería como… la gente dice que Juan Sebastián Bach es el único compositor del barroco… bueno Pepe Sánchez no es que fue el único compositor de boleros, es el que terminó de definirlo como género.

¿Él escribió esa partitura de tristezas o fue transcrita?

Yo no sé si él la escribió. Él era maestro, enseñaba a tocar guitarra a muchos trovadores en ese momento… yo no sé si él fue un músico estudiado como para escribirlo.

Vimos y escuchamos lo que nosotros llamamos la novisísima trova cubana, unos niños de 19, 20 años bluseando y mezclando el blues con la Bayamesa y con Lágrimas Negras y… aquello fue un concierto que se llamó movimiento de la séptima cuerda…

El poeta de nuevo intercepta la pregunta antes de que llegue a concretarse… afirma y sigue:

…como si le pones mañana "el de la flor colorada". (risas) Eso es una discusión muy grande que yo tuve cuando se estaba disolviendo el movimiento de La Nueva Trova como organización… que fue una organización que en aquel tiempo cumplió su papel y… ya no existe desde hace muchos años. ¡No!... que la otra gente está llamándose la generación de los topos… que si la novísima. Como si le ponen "la flor colorada". Eso me tiene sin cuidado, es trova lo que estás haciendo.

Interviene Feliú: "Es el contenido lo que vale"

Y Nicola replica casi sobre sus palabras:

No, es trova lo que están haciendo. Hasta que tú no me muestres formalmente cambios sustanciales no hay cambio… y ese análisis si es un análisis técnico pero lo tienen que hacer los musicólogos pa' ver las formas musicales en qué varían, de que influencias se componen… qué cosas son completamente diferentes como pa´decir: hay otra cosa.



¿Así como usted precisa que Bach definió el barroco y Pepe Sánchez el bolero, podría también precisar en que momento se define lo que se ha llamado Nueva Trova Cubana?

En el transcurso del año 1968 y principio del '69… y yo diría que lo que culminó eso fue el Grupo de Experimentación Sonora, que hacía un trabajo muy experimental y que incluía otros músicos cubanos, o sea, hay una parte deee… el grupo tiene dos cosas: la nueva trova y un trabajo más general sobre la música cubana… el jazz latino o los embriones del jazz latino tal y como se está tocando actualmente estuvieron en ese grupo. Sobre todo con Emiliano Salvador y otros saxofonistas que pasaron por ahí… percusionistas que pasaron por ese grupo.

Eso influyó en determinar una vertiente de la Nueva Trova que era, no cerrarse en que era el trovador solo con la guitarra… que esa es otra cosa que nos han estado siempre diciendo… nunca fue así, ni en la historia de la nueva trova, ni de los anteriores, ni de los más pa' tras. El acto de la creación, generalmente… los trovadores es con su guitarra y cualquier trovador debe ser capaz de bastarse así mismo y tener un buen repertorio que él pueda hacer perfectamente solito con su guitarra, si no, no se le llama trovador. Pero eso no quiere decir que si mañana quiere tocar con la Orquesta Sinfónica, no toca con la Orquesta Sinfónica. O si quiere hacerse acompañar de una banda rockera con guitarra eléctrica y… me meeee (onomatopeya de la guitarra y sonríe), no lo haga. Ese no es el problema… el problema no estaba por allí y esas cosas se definieron en esos años. O sea, en el '68 porque, bueno… los cuatro o cinco que estábamos en Ciudad de la Habana, que nos conocíamos a través del año '68, fuimos conociendo a Augusto Blanca en Santiago de Cuba… allá había un par de gentes más, a otro muchacho que vivía en Holguín, a otro en Camaguey. A Lázaro todavía no lo conocíamos, lo conocimos un poquito después, en el '69 no conocíamos a Lázaro… en el '71, por ahí fue que conocimos a Lázaro.

Dice Feliú: "pero él ya estaba andando"

Continúa Nicola:

…ya él estaba andando, pero no lo conocíamos, conocimos a otro en Villa Clara: Mario Crespo, que se murió. Y así hubo conciencia de que había un movimiento, que no éramos los cuatro o cinco que estábamos en Ciudad de la Habana.

Y después, bueno, esa gente que empieza a juntarse toma una conciencia de proyectar la política cultural que está trazando la revolución… que está adoptando… conformando una política cultural en esos años. Precisamente que fueron años de grandes contradicciones en el terreno de la cultura, precisamente porque se estaba definiendo una política cultural.

¿Ya para finalizar, podría mencionar tres o cuatro piezas de la Nueva Trova Cubana que le parezcan emblemáticas?

Sin duda Yolanda…(silencio y sigue); Ojalá, de Silvio… Silvio tiene muchas emblemáticas ehh… Silvio y Pablo tienen muchas emblemáticas (nuevamente el silencio)… Modestamente mi María del Carmen, en su momento, aunque no es la canción mía que más se ha cantado. Mi canción más cantada es una canción de amor (risas)… que no habla de ninguna mujer imaginaria, con ningunos valores, ni nada… es una canción para ligar a una muchacha (risas de todos los presentes)… y me salió bien… la canción… la muchacha, no tanto.

Hubo un momento, en el año '96…'97, que decidimos hacer una especie de encuesta, se la hicimos a quince personas que conocen la Nueva Trova, o sea, no a gente que no conoce la Nueva Trova, sino a gente que conoce todo el trabajo de toda la Nueva Trova. Y les preguntamos cuáles eran sus cincuenta canciones imprescindibles de la Nueva Trova. Claro! Y había todos los creadores que habían surgido muchos años después que nosotros hasta esa fecha… o sea, cerramos en esa fecha. Y para esa gente las cincuenta canciones quedaron enmarcadas en quince autores. Las cincuenta, eran de quince autores… por cómputos después. O sea, que hasta ese momento tú tranquilamente puedes decir que lo más importante de la Nueva Trova… lo emblemático de la Nueva Trova… lo que convirtió a la Nueva Trova en un movimiento, fueron esas cincuenta canciones, de esos quince autores. O sea, esas si eran emblemáticas y que… sobre todo, que aportaban algo. Cada una estaba hecha y tú te dabas cuenta que el tipo había descubierto una cosa. Que se había sorprendido de lo que él mismo había descubierto… y que era pa´ que lo disfrutaran los mudos… pero que él lo había descubierto.

Vicente Feliú: ¿Noel, tú consideras que la aseveración que puede identificar a la Nueva Trova es aquella que dice -y que yo repetí hoy- que la canción de la Nueva Trova es la canción de todos los amores?

Bueno, ¿no es lo que acabo de decir?... yo digo, mientras estés enamorado de la vida, es de todos los amores… y todas las rabias…(risas generales).




Ahora sí para terminar, háblenos de esa anécdota de cuando hace treinta años lo botaron de República Dominicana… por cierto, hace treinta años también estuvo por primera vez en Venezuela

Si, eso fue una gran casualidad… se celebró en Santo Domingo un gran festival del nuevo canto… de la nueva canción… en ese momento nadie sabía que lo íbamos a llamar así, la canción estaba por las causas más populares, las causas más avanzadas… se llamó "Siete días con el Pueblo". En ese momento un presidente que históricamente pasó por todo: él dio golpes de Estado, democratizó después el país…ehh, pa' tras y pa' lante, hizo cualquier cosa y entonces en ese momento nadie sabe por qué él estuvo en una especie de coqueteo, de apertura y permitió que se celebrara ese festival de música… que era prácticamente como se le decía entonces: canción protesta… canción revolucionaria y allá fue mucha gente, fueron varios venezolanos… estaba invitada Gladys Marín y por fin…

Glorya Martín… aclaramos

Gloria Martín… corrige el poeta y sigue:

Gladys Marín es la comunista chilena. Gloria Martín (repite con énfasis)… fueron los Guaraguaos y no recuerdo si Alí. ¡Bueno! El caso es que se dio eso allí, pero cuando se acabó el festival nos dieron a una serie de participantes… nos dieron… veinticuatro horas para abandonar el país. Nosotros no teníamos continuo de vuelo… manera de salir de Santo Domingo, de regreso para Cuba por ninguna parte.

¿Pero no le dieron una razón específica? Preguntamos.

Era que se acabó eso y que no nos querían allí (risas)… ¡vaya! había que irse, ya se acabó la fiesta… ya ni una más (risas colectivas)… ya no cantan más. Aquello lo había convocado la Central de Trabajadores… o sea, los organizadores de aquello fue la Organización de Trabajadores de Santo Domingo que estaba en manos de gente de izquierda. Entonces ningún país nos da la visa de tránsito, no teníamos manera de llegar directamente a Cuba… y por alláaa, en un momento en que había… parte de la cuestión esta se debió a que la cuota azucarera de Cuba… era un momento en que se estaba repartiendo y la gente quería no fajarse tanto con Cuba y era un momento en que parece que Carlos Andrés Pérez quería acercarse un poquito… se quiso acercar un poco y uno de los gestos que tuvo fue decir: que vengan pa' Venezuela… o sea, amigos venezolanos… de Cuba, hicieron la gestión ante la presidencia y nos dieron la visa de cortesía para ir a Venezuela. Y así fue que pudimos salir de Santo Domingo porque ya teníamos la policía de inmigración de Santo Domingo en la puerta de la casa haciéndonos guardia… estábamos casi presos y no había manera de salir de allí… Cuba no tenía relaciones nada más que con México y el próximo vuelo a México era, cuatro o cinco días después. Así que si no nos daba visa otro país, para nada… que hubiera vuelo diario, no teníamos manera de salir de allí y nos hubieran podido someter a alguna provocación más fea, más fuerte… y entonces bueno, nos dieron las visas para irnos por Venezuela y los amigos estos… bueno, nos sacaron unas visas y estuvimos casi veinte días en Venezuela. Tuvimos en Caracas… no estuvimos en muchos lugares… tuvimos en Caracas, en Maracay y en San Fernando de Apure, en el medio de los llanos… allá que fuimos a casa del indiooo…Figuererdo. Cantamos en San Fernando de Apuere, en el pueblo con Gladys Martín (corrige rápidamete)… con Gloria Martín. Yo sigo diciéndole Gladys… es que se me juntan. Con Gloria Martín cantamos en San Fernando de Apure, una especie de poliedro que había en San Fernando de Apure… cantamos en un poliedro en otro lado y yo lo tengooo… nada más que treinta años. Y entonces fue que hicimos unas cuantas presentaciones en Caracas, en Maracay y allá en San Fernando de Apure.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Volverá


Volverá el dorado

bronce de tu piel

volverán tus huellas

a la blanca arena que pisaste ayer.

Volverán tus ojos

a llorar de sal

volverán tus sueños...

tus sueños de gloria

a abrazar el mar.

OSADÍA DE AMOR Y TROVA






Mes de julio… noveno día. Corría el 2007.
Dicen que fue uno de los inviernos bolivianos más fríos de los últimos años.
Así lo sentimos. A las ocho de la noche… a 3.800 metros sobre el nivel del mar y con seis grados centígrados, estábamos cantando el cumpleaños a La Paz. La hermosa ciudad que hace honor a su nombre.