lunes, 31 de marzo de 2008

¿ES O NO ES “TERRORISMO MEDIÁTICO”?


Infundir terror es terrorismo… aunque no se pongan bombas


Durante el “Encuentro Latinoamericano contra el Terrorismo Mediático” que se llevó a cabo esta semana pasada en Caracas, algunos de los participantes en calidad de ponentes y otros que asistieron como público sin dejar de hacer sus aportes a la discusión, plantearon un tema de debate: ¿es correcto o no calificar a los miembros de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) como terroristas… y a los mensajes de sus medios como terrorismo mediático? ¡Bueno! más allá de los argumentos a favor y en contra de esta denominación a mí lo que me preocupa es que, si pasamos esta diatriba por los canales jurídicos y penales nacionales e internacionales y resulta que en este plano de la legalidad los medios han cometido un delito, qué hacer entonces con ellos. Dejar que sigan violando las leyes, con lo cual estaríamos irrespetando el derecho constitucional del resto de la población, que es la amplísima mayoría… o aplicar las sanciones de ley, sopena del riesgo político. Yo no soy abogado… mucho menos juez… tampoco quiero serlo. Pero si quiero seguir siendo periodista sin que me avergüence el ejercicio de mi profesión. Por eso hago el siguiente análisis interpretativo, basándome en la herramienta elemental y ética de todo profesional del periodismo: la investigación.

Según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española terrorismo en su primera acepción es “la forma violenta de política, mediante la cual se persigue la destrucción del orden establecido o la creación de un clima de terror e inseguridad, susceptible de intimidar a los adversarios o a la población en general”. El segundo significado es “la sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”. El mismo instrumento académico vincula el concepto de terrorismo con los adjetivos “espantoso, terrible, horrible, temible, horripilante, aterrador, pavoroso, espeluznante, apocalíptico”. Basta con revisar –por enésima vez- el comportamiento de los medios, antes, durante y después del golpe de Estado y el sabotaje petrolero del 2002-2003, incluyendo las llamadas guarimbas, para verificar que se trató de “una sucesión de actos de violencia ejecutados para infundir terror”. ¿No fue horrible, espantoso, horripilante, terrible, aterrador, pavoroso o espeluznante ver en primera plana de El Nuevo País el cadáver calcinado de Danilo Anderson? ¿No se consumó acaso la destrucción del orden establecido en abril del 2002? ¿No se manifestó el terror en quienes pusieron cadenas en las puertas de sus edificios e hicieron vigilias para evitar el supuesto ataque de los chavistas asesinos? ¿O es que ya no nos acordamos del aceite caliente que prepararon los aterrorizados escuálidos? Y sólo tengo espacio en este texto para citar algunos casos como ejemplo, pero podríamos escribir páginas y páginas sobre los titulares de prensa y noticias audiovisuales que han generado compras compulsivas en la población víctima de este pánico inducido. Primera revisión.

De acuerdo con el mismo diccionario, la guerra asimétrica es “aquella que implica desigualdad, es decir que una de las partes posee mayores recursos que la otra”. Y según los expertos de la página digital http://www.psicología-online.com/, para que haya manipulación “es necesaria una relación asimétrica o desigual, entre al menos, dos personas. Es decir que una predominantemente da y la otra predominantemente recibe… uno gana y el otro pierde”. Para hacerlo sencillo, digamos que las partes son: los chavistas y los escuálidos o antichavistas. Que cualquier juez cuente entonces sin moverse de su casa o su despacho, de cuantos medios dispone el gobierno y sus seguidores y de cuantos la oposición. Que cuente también la cantidad de veces que han dicho cosas que no son ciertas… y en campañas bien estructuradas, como el montaje que presentó al presidente diciendo que consumía la sagrada hoja de coca mientras se veía verter leche en polvo como si fuera cocaína. Basta con recordar que publicaron falsos ejemplares de la propuesta de reforma constitucional. Además de las estúpidas versiones extraídas del computador antimisil de Raúl Reyes… y no es que lo diga yo… es que la OEA rechazó estas pretensiones de prueba; la ONU no se ha pronunciado y el tribunal de La Haya no las admitió… entonces es mentira, por tanto entran en la calificación de elementos de manipulación. En relación a la condición de perdedor o ganador, veamos quienes murieron los días once y doce de abril de 2002. No se cuenta ni un solo dueño de medio o familiar de este… ni siquiera herido. La misma relación se establece entre las víctimas del sabotaje petrolero que murieron antes de llegar a los hospitales por no tener transporte (incluyendo parturientas), o las que se calcinaron trasladando gasolina de manera riesgosa, mientras los dueños de medios contaban con sus médicos de cabecera y hacían uso de las facilidades que el propio gobierno dio a éstos y a los galenos para abastecer sus vehículos con la poca gasolina que dejaron. Segunda revisión.

Recordemos que el término Guerra de cuarta generación se originó en 1989 cuando William Lind y cuatro oficiales del ejército y el cuerpo de infantería de marina de los estados unidos de Norte América titularon un documento “el rostro cambiante de la guerra: hacia la cuarta generación” en el cual definían está acción como “una denominación dentro de la doctrina militar estadounidense que comprende entre otras, la Guerra asimétrica, la Guerra Sucia, el Terrorismo y la Propaganda, en combinación con estrategias no convencionales de combate que incluyen la Cibernética, la Población civil y la Política”. Hasta aquí nos queda claro entonces que, estamos en una guerra; que es de tipo asimétrica; que los medios de oposición cuentan con la superioridad numérica; que siendo la manipulación uno de sus elementos, se trata de una guerra sucia; que es terrorista, por cuanto infunde terror; que sin duda es propagandística porque combate la propuesta de socialismo y reafirma la defensa del capitalismo y el neoliberalismo; que utiliza a la población civil, principal víctima de sus manipulaciones; que amplía su alcance a través de la Internet y usa la tecnología para hacer montajes de falsas noticias… y al final tiene como blanco de sus ataques al personaje político Hugo Chávez. En conclusión se trata de una guerra de cuarta generación. Tercera revisión.
La SIP se ha convertido en una suerte de Orson Welles anunciando la invasión de marcianos que generó pánico en los Estados Unidos aquella víspera de Halloween de 1938, pero multiplicado por el número de medios que controla. En esta ocasión el guión no es una adaptación de la novela La guerra de los mundos, sino del manual que utilizaron para derrocar, entre otros, al compañero presidente Salvador Allende y a Jacobo Árbenz. Qué esperamos aquí… que Chávez corra con la misma suerte para intentar un juicio por terrorismo contra algunos medios venezolanos. Esta es mi percepción, la verdad jurídica tendrán que decirla los tribunales competentes, pero creo que más allá de los congresos hay que tomar acciones. Repito: yo no soy juez, ni quiero serlo… pero tampoco quiero sentarme a esperar que nos invadan los extraterrestres.

viernes, 28 de marzo de 2008

NO ES URANIO… ES CRIPTONITA


Las últimas informaciones emanadas del laboratorio conformado por científicos, militares y periodistas colombianos y estadounidenses... o mejor dicho y para hacer honor a la verdad: estadounidenses y algunos colombianos, revelan que no es uranio lo que poseen las FARC, sino criptonita. Ese extraño mineral proveniente del planeta Criptón y cuya forma de llegada a la Tierra no ha sido esclarecida. Al parecer, está revelación fue extraída del computador antimisil encontrado en poder del jefe militar asesinado en Ecuador, Raúl Reyes, quien como todos sabemos fue muerto en combate con fuerzas militares colombo-estadounidenses, cuando dormía del lado ecuatoriano y sus contrarios dispararon desde cincuenta centímetros del lado colombiano. En la misma carpeta titulada en negrillas y cursiva con las siglas “FARCHACO”, que de acuerdo a los profundos análisis hechos a la sagrada computadora, significan FARC, Chávez, Correa, también se encontró una carta que deja al descubierto el nombre del verdadero sucesor del segundo o principal mediador de las fuerzas insurgentes colombianas. Se trata, nada más y nada menos que del famoso terrorista universal Lex Luthor. De ser cierta esta versión se explicaría, no sólo la forma de llegada de tan valioso y peligroso mineral a poder de Manuel Marulanda, sino también las razones por las cuales, ni los miles de militares y mercenarios contratistas norteamericanos, ni las fuerzas militares colombianas, ni tampoco las autodefensas unidas han podido derrotar a las FARC que ya tienen más de cincuenta años enconchadas en las montañas colombianas… y al parecer –de acuerdo con la citada información digital-, también en montañas ecuatorianas, venezolanas, nicaragüenses, cubanas, bolivianas… probablemente argentinas, las del sur de México, iraníes, bielorrusas, parte de Paraguaná y Cabimas.
Como se sabe, porque ha sido divulgado suficientemente por la televisión y el cine estadounidense, los superhéroes gringos, especialmente Superman, el Capitán América, el Hombre Invisible y hasta los más modernos: Rambo y Terminator son alérgicos a la criptonita, que genera en ellos -cuando se acercan demasiado-, además de fuertes estornudos y salpullidos una reacción letal que acabaría con sus vidas de manera instantánea al simple contacto. Según, las maravillosas máquinas, Lex Luthor que sabía exactamente en que parte del sur de Estados Unidos había caído un meteorito proveniente del planeta Criptón se fue a buscarlo con apoyo de un grupo de Alcaeda, que envió como reesfuerzo Bin Laden. Una vez con el material en su poder atravesaron México con ayuda de los Zapatistas y varios estudiantes universitarios; después Centroamérica apoyados por los Sandinistas… y sobornando en las alcabalas a los funcionarios de los respectivos países en transito con parte de los trescientos millones de dólares que Chávez les envió a las FARC, llegaron a Colombia.
Esta situación tiene de cabeza a las autoridades norteamericanas que para ejercer presión están pensando meter en la lista de terroristas además de Hugo Chávez a López Obrador, Daniel Ortega, Piedad Córdoba, Rafael Correa, Rodríguez Chacín, Evo Morales, Lilia Vera, Cristina Fernández, Vladimir Acosta, Lula Da Silva, el padre Vidal… y hasta el negro Obama, si le gana a Hílary.




¡SOLLOZA VARGAS LLOSA!




Con qué moral Mario Vargas Llosa viene a darnos lecciones de política… si su política no ha sido precisamente dar lecciones de moral. Su política personal ha sido siempre defender el neoliberalismo que ha condenado a nuestros pueblos a la miseria. Cómo será el prestigio político de Vargas Llosa que el propio pueblo peruano prefirió a Fujimori en las elecciones presidenciales de 1990. Y cualquiera pudiera decir que, para el momento ese pueblo no conocía al Japonés… pero, primero sí conocía a Vargas Llosa y segundo, en el 95 volvió a elegir a Fujimori. Es decir, que los propios compatriotas del autor de La fiesta del chivo, prefirieron a un malo por conocer y después a un malo conocido que al buen escritor. ¡Ahh claro! Muchos se atrevieron y se atreven a condenar al pueblo peruano por esa decisión tildándolo de ignorante, pero bien lo dijo nuestro Alí Primera: “el pueblo es sabio y paciente”. Tan entrañable es el amor de Vargas Llosa por su país y sus compatriotas que se hizo español en 1993… muchos dicen que a cambio del premio Cervantes que se ganó en 1994. Dicho sea de paso, bien merecido lo tiene su obra literaria.
Vargas Llosa dijo en Brasil que “Chávez es un ser de otro tiempo, extraviado en un mundo en el que las cosas que hace son caducas”. O sea que, para el intelectual peruano las misiones sociales que ofrecen a los venezolanos de menos recurso, salud, educación, alimentación… en fin bienestar, son caducas. O sea que, la UNESCO reconoció una cosa caduca como la Misión Robinson, cuando declaró a Venezuela libre de analfabetismo. Es decir, que los peruanos que han venido a Venezuela a operarse de catarata, en realidad vinieron a curarse de una ceguera caduca. Con razón, Vargas Llosa decidió no volver a ser candidato, porque según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) el pueblo peruano, como la mayoría de los pueblos del hemisferio, adolece precisamente de cosas caducas como una educación accesible y de calidad; como un sistema de salud que atienda a los ciudadanos más pobres; como vías de comunicación; como créditos para trabajar la agricultura; como programas de vivienda; y otro montón de cosas caducas, cuya carencia definen –según el PNUD- la pobreza. En resumen, para Vargas Llosa combatir la pobreza es una cosa caduca.
El descaro de Vargas Llosa es tal que se atrevió a decir –también en Brasil- que, felicitaba a Lula Da Silva por hacer “todo lo contrario de lo que dijo que haría”. Agregó que se había “aterrorizado” cuando en campaña Lula expresó las ideas que al final le dieron la presidencia y la reelección. Debemos entender entonces que, según Vargas Llosa, el presidente brasileño ha defraudado a sus electores haciendo lo contrario de lo que estos votaron. En honor al silogismo debemos deducir también que, según Vargas Llosa, los pueblos de América Latina que han elegido gobiernos de izquierda son absolutamente caducos. Es muy probable que la brillantez de Vargas Llosa lo haya hecho quedarse estancado en el futuro en el que descubrió que Asnar, Fox, Sanguinetti y Roger Noriega son tan intelectuales como él.

jueves, 27 de marzo de 2008

SICARIOS IMPLACABLES DEL PERIODISMO (SIP)




Más de quinientos periodistas han sido asesinados en América Latina en las últimas décadas. Y seguirán muriendo, porque la derecha extrema del continente concibe de esa manera la batalla contra la verdad y la dignidad. ¿Dónde están los congresos de la Sociedad Interamericana de Prensa, para buscar formas de protección para los periodistas? ¿Dónde están los trámites ante los tribunales de cada país en los que se han sucedido estas muertes… y las diligencias reales en instancias internacionales? La SIP es la asociación de dueños de medios. Entonces correspondería a estas empresas invertir en el resguardo de quienes ejercen su profesión en condiciones de alto riesgo. Dónde estaba la seguridad del reportero norteamericano Charles Horman, ejecutado en el Estadio Nacional de Santiago después del golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973; de José Tohá, director del diario Las Noticias de Última Hora, ministro de Interior y Defensa de Chile con Salvador Allende, fallecido en extrañas circunstancias después de meses de prisión en la isla de Dawsonde; de Rodolfo Walsh, escritor y periodista argentino, acribillado por 12 miembros de las fuerzas de seguridad el 25 de marzo de 1977; de Pedro Joaquín Chamorro, director de La Prensa de Managua, asesinado a balazos el 10 de enero de 1978; del columnista mexicano Manuel Buendía, muerto el 30 de mayo de 1986, por un disparo a quemarropa; de Guillermo Cano, director de El Espectador de Bogotá, que el 17 de diciembre de 1986 recibió cinco disparos a las puertas del periódico; de Jorge Carpio Nicolle, director del diario guatemalteco El Gráfico, tiroteado y muerto el 3 de julio de 1993; de José Luis Cabezas, fotógrafo argentino de 35 años, quien apareció carbonizado con dos disparos en la cabeza, el 25 de enero de 1997; de Jaime Garzón, periodista colombiano de 36 años, quien recibió, el 13 de agosto de 1999, cinco disparos en la cabeza y el pecho; de Orlando Sierra, subdirector del diario colombiano La Patria de Manizales, asesinado el 1 de febrero de 2002; de Tim Lopes, de la televisión brasileña Globo, asesinado el 2 de junio de 2002.
La SIP no solo se hace de la vista gorda, con lo cual se convierte en cómplice por omisión de la masacre de periodistas… sino que con la directa explotación de colegas que son pagados con un porcentaje de la publicidad que ellos mismos consiguen, negándoles beneficios sociales que por derecho les corresponden… se convierte en sicario directo e implacable del propio ejercicio del periodismo. Pero en fin los empresarios están defendiendo sus intereses. Lo triste es ver a los colegas a los que se les negó el pago de sus prestaciones en las falsas quiebras de El Nuevo País; a los que les pasó lo mismo en el antiguo Diario de Caracas; a los que botó Globovisión por reconocer la componenda mediática del 11 de abril; a los que recibieron igual trato en RCTV; a los que todavía tienen que hacer de vendedores en la radio para poder cobrar… haciéndole el juego a los verdugos de su profesión.