jueves, 17 de septiembre de 2009



En fin, según mi amigo Franklin, el mundo sería una maravilla si todos cumpliéramos un solo mandamiento: “Amar al prójimo a como a ti mismo”. Esto implica, hasta la libertad de creer o no creer… de rezar o no rezar… es decir, ni siquiera se obliga a cumplir los tres primeros; o a ir a misa… o militar en una religión. Sólo con cumplir este mandato ya se estaría honrando, no solo al padre y a la madre, si no a los abuelos, tatarabuelos, demás antepasados y además a toda nuestra descendencia… cumpliendo así con creces, el cuarto mandamiento: “Honrarás a tu padre y a tu madre”.
Ahora bien, ¿estarán de acuerdo los jerarcas de la Iglesia católica con esta reflexión conclusiva de mi amigo Franklin? ¿Amarán como así mismos, estos señores que condenan la nueva Ley de Educación y cuanta propuesta socialista e igualitaria haga el gobierno revolucionario, a los niños que diariamente son envenados con el elixir estupidizante de la televisión?; ¿o a los millones que tuvieron que desertar de la escuela para trabajar, por necesidad imperiosa?; ¿o a los padres que han visto morir a sus hijos en un hospital o una clínica por no tener dinero? ¿A qué mandamiento se referirá Monseñor Lücker cuando critica al Presidente Chávez por donar ambulancias a nuestros hermanos Paraguayos, alegando que algunos hospitales venezolanos carecen de este tipo de unidades? Ahh… ya se: “En el Reino de Dios, primero yo que mi padre”.
¿Amará como así mismo el socialcristiano Mata Curas y demás copeyanos, que se la pasan criticando la solidaridad del Gobierno Bolivariano, a sus prójimos bolivianos, nicaragüenses, ecuatorianos, hondureños y demás hermanos latinoamericanos que se han beneficiado con la cooperación de Hugo Chávez?. ¿Amarán como a sí mismas, las "chicas súper poderosas" de Globovisión -que no creen en Dios, sino en “Diosito”- a los cientos de miles de prójimos que han sido atendidos de forma gratuita y curados de muchas enfermedades que genera la pobreza, por la Misión Barrio Adentro?

¿Amarán como así mismos, estos oposicionistas fariseos que se persignan cada vez que pasan por una iglesia, van a misa todos los domingos y rezan antes de acostarse… al millón y medio de compatriotas que no sabía leer, ni escribir?; ¿o a los cientos de miles que fueron rescatados de la ceguera gracias a la Misión Milagro?; ¿o a los cuatrocientos mil estudiantes “flotantes”, que anduvieron flotando en la desidia de los gobiernos cuartorepublicanos que se preocuparon por crear cada vez más universidades privadas y entregar las públicas, casi en exclusividad, a los “hijos de papi y mami”?.
¿Amarán como a sí mismos, los miembros de la Conferencia Episcopal Venezolana a los dueños de los medios de desinformación que constantemente violan el octavo mandamiento: “No dirás falsos testimonios, ni mentirás”? Obviamente, en este escenario si se cumple el sagrado mandamiento. Seguro que el Cardenal Urosa Savino, no despreciaría la invitación del CNP y demás medios privados a cumplir con el tercer mandamiento: “Santificarás las fiestas”. En las que por cierto también se hace el esfuerzo por cumplir el sexto de los mandamientos (“No cometerás actos impuros”), porque de verdad que en esas galas todo es puro: el whisky, de dieciocho años para arriba; el caviar… y por supuesto, uno que otro puro, auténticamente cubano. Allí se reúnen todos los que aman a Dios sobre todas las cosas… que ellos han acumulado a punta de corrupción, explotación y mentira. Los que cumplen el “no matarás”… porque ellos contratan sicarios para que cometan ese pecado. Los que son fieles al séptimo de los mandamientos, porque no es lo mismo: “No robarás” que “No explotarás”. Eso sí, el último mandamiento nadie puede negar que lo cumplen a cabalidad: “No codiciarás los bienes ajenos”. ¡Claro! Todo lo tienen ellos.

martes, 15 de septiembre de 2009

ME PROPONGO CANDIDATO











Ya no aguanto ver como la identidad de nuestra ciudad se diluye en las aguas servidas de la alienación que nos hace cada vez menos maracuchos… o marabinos, sin que ni siquiera nos demos cuenta. No soporto un Mc Donald al lado del Parque Urdaneta; ni a Koquimba destrozando la gaita; ni los amaneceres de feria llenos de vallenatos y reggaetón; ni a los “vacuneros” que venden descaradamente las calcomanías de afiliación en la vía pública, amparados por los cuerpos policiales; ni a los narcolavadores en Las Playitas y el Callejón de los Pobres; ni a la URBE ofreciendo “post doctorados”, sin tener permiso ni para pregrado; ni a Bella Vista adornada como Disneylandia; ni a la ciudad llena de árboles que nada tienen que ver con nosotros; ni a los Pelaos, Vacanos y demás mezclas de Diomedes Díaz con Menudo, dándoselas de auténtica representación artística regional; ni que haya hasta cinco programas diarios de vallenatos en casi todas las emisoras de la ciudad… incluyendo algunas comunitarias y bolivarianas; ni las pésimas nuevas versiones de fachadas saladilleras, mientras se cae el Hotel Granada y las últimas casas antiguas de la calle Falcón y otros sectores; ni que hayan convertido el Castillo de Bella Vista en un estacionamiento; ni que sigan privatizando la vista al lago; ni que hayan convertido todos los cines en iglesias evangélicas; ni un montón de agresiones más contra mi ciudad, sin que ninguna autoridad haga nada.
Si Manuel Rosales pudo gobernar la ciudad y el Zulia por más de una década; si Pablo Pérez puede ser Gobernador… y peor aún, si Daniel Ponne es el Alcalde interino… me declaro candidato a la Alcaldía de Maracaibo y estas son mis promesas:















1. Desalojar… reubicar a los habitantes y demoler todas las edificaciones que impiden ver el Lago (incluyendo la URU). Excepto el Hotel del Lago por ser patrimonio arquitectónico de la ciudad.
2. Tumbar todos los foráneos árboles de Nim y Chaguaramos y… después de declarar el Cují símbolo de la ciudad, sembrarlo por todas partes.
3. Desmontar todas las vírgenes gigantes y antiestéticas que hacen ver a la ciudad como un inmenso tablero de ajedrez y degradan la imagen artística de la Chinita.
4. Sustituir la colección de chatarra que funciona como flota de carritos por puestos, por un buen sistema de buses que se denominará “Rutas Maracaiberas Eurípides Romero”.
5. Sustituir los circuitos más largos como la Ruta 2, Ruta 6… y similares por un sistema de tranvías. Pero de verdad, no como el camión disfrazado de tranvía que circula hoy.
6. Restaurar la fachada e interiores de todas las casas antiguas y sancionar con un año de presidio al que ose convertir alguno de estos ejemplares patrimoniales en una quintica con porche… o algo parecido. Así sea propiedad privada… porque la identidad de una ciudad no puede ser privada.
7. Expropiar el Hotel Granada -sea de quien sea-, restaurarlo y convertirlo en La Casa de la Identidad Marabina Régulo Díaz “Curubinda”.
8. Sustituir todos los Mc Donald, Burger King y demás fábricas de chatarra gringa, por ventas de mandocas; pastelitos de papa y queso; tequeños; papas rellenas; empanadas; yoyos; guarapo ´e limón con panela; agua é coco; tumbarranchos y demás exquisiteces zulianas. Si vamos a comer chatarras, que sean las nuestras.
9. Declarar El Empedrao, patrimonio turístico de la ciudad y prohibir que sus paredes y esquinas sean convertidas en vallas de empresas cerveceras, cigarreras o licoreras.
10. Prohibir pintar escuelas, estadios o cualquier propiedad municipal con los colores de los partidos políticos.















11. Rescatar el Ávila, el Metro, el Guairén, el Urdaneta y demás cines tradicionales de nuestra ciudad y crear un circuito de salas de cine alternativo, que proyecte mejores películas que las sicodélicas, embrutecedoras y desprestigiadas películas gringas.
12. Prohibir las vallas; anuncios publicitarios; nombres de establecimientos y cualquier tipo de promoción cuyo idioma no sea el castellano.
13. Prohibir moteles en las principales avenidas o en las estradas de la ciudad. Eso no puede ser lo primero que vea un visitante.
14. Quedará prohibida la prostitución -homosexual o heterosexual- exhibicionista en la vía pública.
15. El Hueco Cívico Coquivacoa se convertirá en la Piscina Olímpica más grande del mundo. Allí entrenarán nuestros atletas marabinos de alto rendimiento.
16. Las emisoras de radio no podrán transmitir más de una hora de vallenatos al día.
17. Grupo gaitero que se defina como tal, no podrá ejecutar otro género musical que no sea zuliano.
18. Se prohíben los espectáculos de vallenatos, reggaetón, merengue y cualquier otro género ajeno a la identidad regional durante la conmemoración de la Feria de la Chinita, todo el mes de noviembre y todo diciembre.
19. Designar a Humberto “Mamaota” Rodríguez, presidente vitalicio del Instituto Municipal de la Gaita… y a Heriberto Molina, Vicepresidente.
20. Cambiar la denominación de la Policía Municipal por “Guardianes del Patrimonio Regional” (GPR). Entendiendo por patrimonio, la arquitectura; la cultura… en todas sus formas; la idiosincrasia… y el idioma. Para eso se les someterá a estudios permanentes con los que harán méritos para efectos de ascensos, reconocimientos, condecoraciones y aumento de sueldos.
21. La Policía Regional se pondrá a disposición del proyecto de Policía Nacional… a ver qué hace el Gobierno Nacional con ellos.
22. Ningún funcionario de la Alcaldía podrá utilizar el pronombre “tú”… sino el “vos” o cuando el caso lo amerite, el “usted”. A menos que no sea zuliano.
23. Las escuelas municipales deberán promover el dialecto y vocabulario tradicional marabino. Para eso se creará la cátedra obligatoria José Lorenzo Soto “Cambuleto”.
24. Se descontará 50% de impuestos municipales al centro recreacional, restaurante, taguara, o cualquier otro que promueva exclusivamente los valores musicales y culturales del Zulia.
25. Se establecerá la oficina de los concejales en el sector más pobre de la jurisdicción que representan. La del Alcalde estará ubicada en Santa Rosa de Agua, sector que será declarado Patrimonio Histórico-Cultural de la Nación. Así conoceremos de primera mano los problemas de quienes nos eligieron.
26. Ningún funcionario de la Alcaldía (incluido el Alcalde), podrá utilizar el presupuesto fiscal para contratar programas de radio y televisión; pagar vallas; afiches; periodistas… o hacerse cualquier tipo de propaganda personal con fines electorales o políticos. “Lo que está a la vista no necesita anteojos”.
27. Delegar a los consejos comunales y juntas parroquiales el pago de los concejales. Concejal que no cumpla, no cobra.
28. Prohibir el uso de cualquier tipo de calcomanía o símbolo que pueda parecer suscripción de vacuna, en los vehículos.
29. Todos los vehículos locales tendrán localizador satelital GPS. El servicio será financiado por la Alcaldía. Para eso tenemos el Satélite Simón Bolívar.
30. Exigir a la Guardia Nacional Bolivariana el combate a los prestamistas lava-dinero y narcoparamilitares que funcionan en el centro de la ciudad.
31. Convertir a los “Salserines” (limpiadores de calles) en guardianes ecológicos que multen con 10 unidades tributarias por papelito, al que sea observado infraganti echando estos en la vía pública.
32. Otras multas:
a. 20 UT al que exceda la velocidad de su vehículo (incluyendo motos) de 80 Kilómetros por hora, en calles y avenidas. Taxi que choque tres veces en un año, sale de circulación definitivamente.
b. 20 UT al que se trague una luz roja.
c. La tarifa de los taxis no podrá exceder de 30% del salario diario oficial. Su regulación será proporcional a la distancia recorrida.
d. 50 UT por conducir con una ingesta de alcohol mayor a cuatro cervezas, dos whiskys… o sus equivalentes.
e. 10 UT por mentada de madre o cualquier otro improperio gritado en la vía pública.
f. 100 UT o un año de presidio por portar un arma sin permiso y 50 UT o seis meses de prisión por portarla con permiso, a menos que sea funcionario policial.
g. 5 años de prisión a quienes hacen piques con carros y motos en la vía pública.




33. Los establecimientos comerciales deberán tener cabinas para fumadores… sin extractores. El que quiera fumar deberá hacerlo en esos espacios en los que podrá disfrutar, no solo del humo y los efectos dañinos de lo que aspira directamente, sino también lo que expulsen sus cosuicidas, sin afectar a los que no fuman.
34. Pechar con 30% de su ganancia neta a las empresas públicas o privadas; buhoneros; kiosqueros; perrocalienteros; parrilleros y cualquier otra persona natural o jurídica que descargue desechos sobre el Lago. Sólo con el aporte de las que están en las avenidas El Milagro y Los Haticos, se pueden financiar cincuenta plantas de tratamiento para descontaminar el Coquivacoa.

Por la Maracaibo de Udón… prohibida la alienación.

lunes, 15 de junio de 2009

¿QUÉ PIENSA LA MUCHACHA QUE PILA Y PILA?






No he escuchado explicación más precisa, elocuente e inspiradora sobre la inspiración, que aquella que brotó de su humilde y gigante brillantez: “Los occidentales dicen que la Musa llega y te inspira… los orientales que la inspiración es un duende que está dentro de nosotros. Yo creo que la musa es como una mujer hermosa que llega, seduce al duende y entre los dos procrean el arte. No basta con uno de los dos”.
¡Claro! Él fue muchas veces cuna de aquel romance que engendró la más hermosa poesía. Como diría Kant o Pierce: él fue capaz de llegar a la más profunda “primeridad “, para encontrarse consigo mismo, sin prejuicios ni limitaciones de ningún tipo. Con su filosofía sencilla y profunda construyó dentro de sí, un universo que nos fue regalando como exclusivas flores melodiosas en cada una de sus primaveras.
“Yo no le pongo música a mis canciones con el cuatro, porque no lo toco bien… solo me sé cuatro notas y no quiero que eso me condicione. Así que yo escribo con el corazón, musicalizo con el alma y después… le impongo esa melodía al cuatro”. No necesitó instrumento… ni pentagrama... ni conservatorio. Solo sensibilidad… única y exclusivamente eso. Él no nació para leer, ni escribir la música, sino para hacerla y ofrendarla. Para extraerla de donde no pueden llegar todos los músicos, sino los genios. Los capaces de escuchar la tristeza de las campanas de la capilla… o en un perro, los ladridos del hambre que Dios le puso.
No veneró la pobreza, pero la respetó y la vivió. Recuerdo que cuando le entregaron el Premio Nacional de Música, Ítalo Silva y yo lo fuimos a buscar a su casa en Maracay para llevarlo a la sede del CONAC donde sería galardonado. A las siete de la mañana lo recogimos y le dijimos que el programa incluía un desayuno con el presidente de la Institución, así que salimos en ayuna. Llegamos a las nueve al lugar y a las doce del medio día, con un exquisito bufet montado, no se podía comer hasta que llegara el anfitrión principal. Cuando este apareció… y después de los respectivos saludos y demás retardos protocolares… al filo de la una de la tarde, un funcionario se le acercó y le dijo: “ya vamos a comer maestro… ¿tiene hambre?”. A lo que él respondió, de la manera más ligera, espontánea y repentista: “Desde muy temprana edad mijo”.






Él no fue humilde por no tener dinero… no, fue humilde de verdad. Creaba para vivir, en cada uno de sus actos, sin la premonición del dinero o la fama. Se cobraba y se daba el vuelto cada vez que escuchaba en la radio la voz de Lilia, de Cecilia o de Pablo Milanés, entonando sus creaciones. Inclusive, hasta cuando las escuchaba en la voz de los que omitían su autoría. Cuando le pregunté: ¿Cómo estás tú con el que canta tus canciones y omite tu nombre? Respondió con ese humor de verdades que nunca lo desamparó: “Bien… bien. Mientras no me hable y yo no le hable, todo bien”.
El reconocimiento a su obra, lo disfrutó en vida. ¡Bueno! Y en muerte, aún antes de morir. Una vez se enteró de un evento denominado “Homenaje Póstumo a Otilio Galíndez”. Sin decir nada se fue hasta el lugar, se sentó en una de las butacas del teatro y disfrutó de quienes interpretaban sus canciones. “Allí estaba yo, póstumamente sentado en primera fila”, me dijo. Otro día lo invitaron a un homenaje en el que estaban otras personalidades de la música y la composición siendo alagados. Me contó que el presentador fue llamando a cado uno de los homenajeados por sus respectivos nombres y agregando una breve reseña de su obra. Cuando le tocó a él, el locutor –a quien no había visto nunca en su vida- dijo: “y ahora… el reconocidísimo maestro y aún más, amigo personal –algo así como- Antulio Galínderez”. Al primer momento dudó, pero ante el señalamiento del animador, Otilio se levantó y subió al escenario exclamando como un susurro: “¿seré yo Padre?”.
Del reconocimiento que el pueblo ofrendó a su obra, se sirvieron algunos políticos que quisieron valerse de este cariño para hacer demagogia. Me confesó el Maestro que una vez le reclamó a un alcalde que en un acto le ofreció una casa: “Por culpa de ustedes un día de estos me van a secuestrar… porque me han ofrecido tantas cosas que la gente creerá que yo tengo más propiedades que Rockefeller”. “El mejor homenaje” -me dijo- “fue cuando me invitaron a un pueblecito, me hicieron recorrer las calles y por cada casa que iba pasando se iban abriendo las puertas”.
No compartí con él tanto como muchos pensarán después de este relato. Pero me bastaron unas horas para conocerlo. Como sé que a todo el que tuvo la suerte de tropezarse físicamente con él. Como sé que lo conoce Venezuela… porque no hay cosa más parecida a Otilio Galíndez que su propia Obra.