martes, 15 de septiembre de 2009





33. Los establecimientos comerciales deberán tener cabinas para fumadores… sin extractores. El que quiera fumar deberá hacerlo en esos espacios en los que podrá disfrutar, no solo del humo y los efectos dañinos de lo que aspira directamente, sino también lo que expulsen sus cosuicidas, sin afectar a los que no fuman.
34. Pechar con 30% de su ganancia neta a las empresas públicas o privadas; buhoneros; kiosqueros; perrocalienteros; parrilleros y cualquier otra persona natural o jurídica que descargue desechos sobre el Lago. Sólo con el aporte de las que están en las avenidas El Milagro y Los Haticos, se pueden financiar cincuenta plantas de tratamiento para descontaminar el Coquivacoa.

Por la Maracaibo de Udón… prohibida la alienación.

lunes, 15 de junio de 2009

¿QUÉ PIENSA LA MUCHACHA QUE PILA Y PILA?






No he escuchado explicación más precisa, elocuente e inspiradora sobre la inspiración, que aquella que brotó de su humilde y gigante brillantez: “Los occidentales dicen que la Musa llega y te inspira… los orientales que la inspiración es un duende que está dentro de nosotros. Yo creo que la musa es como una mujer hermosa que llega, seduce al duende y entre los dos procrean el arte. No basta con uno de los dos”.
¡Claro! Él fue muchas veces cuna de aquel romance que engendró la más hermosa poesía. Como diría Kant o Pierce: él fue capaz de llegar a la más profunda “primeridad “, para encontrarse consigo mismo, sin prejuicios ni limitaciones de ningún tipo. Con su filosofía sencilla y profunda construyó dentro de sí, un universo que nos fue regalando como exclusivas flores melodiosas en cada una de sus primaveras.
“Yo no le pongo música a mis canciones con el cuatro, porque no lo toco bien… solo me sé cuatro notas y no quiero que eso me condicione. Así que yo escribo con el corazón, musicalizo con el alma y después… le impongo esa melodía al cuatro”. No necesitó instrumento… ni pentagrama... ni conservatorio. Solo sensibilidad… única y exclusivamente eso. Él no nació para leer, ni escribir la música, sino para hacerla y ofrendarla. Para extraerla de donde no pueden llegar todos los músicos, sino los genios. Los capaces de escuchar la tristeza de las campanas de la capilla… o en un perro, los ladridos del hambre que Dios le puso.
No veneró la pobreza, pero la respetó y la vivió. Recuerdo que cuando le entregaron el Premio Nacional de Música, Ítalo Silva y yo lo fuimos a buscar a su casa en Maracay para llevarlo a la sede del CONAC donde sería galardonado. A las siete de la mañana lo recogimos y le dijimos que el programa incluía un desayuno con el presidente de la Institución, así que salimos en ayuna. Llegamos a las nueve al lugar y a las doce del medio día, con un exquisito bufet montado, no se podía comer hasta que llegara el anfitrión principal. Cuando este apareció… y después de los respectivos saludos y demás retardos protocolares… al filo de la una de la tarde, un funcionario se le acercó y le dijo: “ya vamos a comer maestro… ¿tiene hambre?”. A lo que él respondió, de la manera más ligera, espontánea y repentista: “Desde muy temprana edad mijo”.






Él no fue humilde por no tener dinero… no, fue humilde de verdad. Creaba para vivir, en cada uno de sus actos, sin la premonición del dinero o la fama. Se cobraba y se daba el vuelto cada vez que escuchaba en la radio la voz de Lilia, de Cecilia o de Pablo Milanés, entonando sus creaciones. Inclusive, hasta cuando las escuchaba en la voz de los que omitían su autoría. Cuando le pregunté: ¿Cómo estás tú con el que canta tus canciones y omite tu nombre? Respondió con ese humor de verdades que nunca lo desamparó: “Bien… bien. Mientras no me hable y yo no le hable, todo bien”.
El reconocimiento a su obra, lo disfrutó en vida. ¡Bueno! Y en muerte, aún antes de morir. Una vez se enteró de un evento denominado “Homenaje Póstumo a Otilio Galíndez”. Sin decir nada se fue hasta el lugar, se sentó en una de las butacas del teatro y disfrutó de quienes interpretaban sus canciones. “Allí estaba yo, póstumamente sentado en primera fila”, me dijo. Otro día lo invitaron a un homenaje en el que estaban otras personalidades de la música y la composición siendo alagados. Me contó que el presentador fue llamando a cado uno de los homenajeados por sus respectivos nombres y agregando una breve reseña de su obra. Cuando le tocó a él, el locutor –a quien no había visto nunca en su vida- dijo: “y ahora… el reconocidísimo maestro y aún más, amigo personal –algo así como- Antulio Galínderez”. Al primer momento dudó, pero ante el señalamiento del animador, Otilio se levantó y subió al escenario exclamando como un susurro: “¿seré yo Padre?”.
Del reconocimiento que el pueblo ofrendó a su obra, se sirvieron algunos políticos que quisieron valerse de este cariño para hacer demagogia. Me confesó el Maestro que una vez le reclamó a un alcalde que en un acto le ofreció una casa: “Por culpa de ustedes un día de estos me van a secuestrar… porque me han ofrecido tantas cosas que la gente creerá que yo tengo más propiedades que Rockefeller”. “El mejor homenaje” -me dijo- “fue cuando me invitaron a un pueblecito, me hicieron recorrer las calles y por cada casa que iba pasando se iban abriendo las puertas”.
No compartí con él tanto como muchos pensarán después de este relato. Pero me bastaron unas horas para conocerlo. Como sé que a todo el que tuvo la suerte de tropezarse físicamente con él. Como sé que lo conoce Venezuela… porque no hay cosa más parecida a Otilio Galíndez que su propia Obra.

martes, 19 de mayo de 2009

BE NEDETTI




Be nedetti
Cruzá la barrera, que aquí te estamos esperando.
Be nedetti y regresá al lugar del que nunca habeis salido…
Bene detti, bene…
molto bene detti.
Be nedetti que vos hiciste de la lengua, tu lengua.
Be nedetti que vos podeis hablarla como te dé la gana…
que vos podeis escribirla como te parezca.
Be nedetti que vos podeis usar el verbo al derecho y al revés.
Con “ve” o con “be” nedetti
Porque con vos, el verbo no solo dice, sino que be nedetti.
Porque a partir de vos todo se be nedetti.
Nacé… que el mundo te be nedetti
Be nedetti que el cielo te mira desde el Sur.
Porque el Sur no solo existe, sino que be nedetti.
I want to be nedetti.

domingo, 17 de mayo de 2009

Al son del Flamenco Holandés




Extrañamente, me sentí como en Santa Lucía. En mi barrio El Empedrao… en la esquina de San Luis, a que Diego o en la Esquina de Palermo... en Maracaibo. Con miles de kilómetros y leguas de tierra y mar de por medio, me sentí como allá. Pero no, estaba aquí. En una hermosa calle de aspecto antiguo y bajo el nivel del mar. Allí me tropecé con una de las pocas expresiones musicales propias con las que cuenta Holanda: el flamenco. Pero no el flamenco español, sino el neerlandés. Para el que no lo sepa, en este pedazo de mundo aorillado al Mar del Norte también hay flamencos, como en Andalucía y Rumanía. Ya son muy pocos los que cultivan y preservan como un tesoro esta cultura, pero allí están todavía… al sur de Holanda, muy cerquita de Bélgica. Otra vez constatamos como la música es el verdadero idioma universal. El cuatro venezolano se acopló a los ritmos de los flamencos. Como la contradanza se acopla al danzón… como la gaita al carnaval boliviano… así mismo fluye la sublime transición del flamenco al joropo, como ya nos lo había dicho el maestro Tomás Montilla. Aquí te esperamos Gustavo Colina.




















domingo, 10 de mayo de 2009

DE CANTO Y CANTO EN ÁMSTERDAM











Ámsterdam, una de las ciudades más cosmopolitas de Europa. Allí se conjugan casi todas las nacionalidades… de todos los continentes. Pero el Sur, es la vedet… el Sur es una diva que camina y deambula por los días y las noches de esta hermosa capital enclavada paradógicamente bajo el nivel del Mar del Norte. Allí mostramos una humilde parte de lo que se hace en Venezuela y en la Patria Grande. Nuestro canto se conjugó con los aplausos turcos, afganos, uruguayos, chilenos, holandeses, venezolanos, ecuatorianos, surinameses, guyaneses, vascos, iraníes… y otros que por su similitud con nosotros mismos no pudimos diferenciar. Eso sucedió el 7 de mayo de 2009.










PRIMERO DE MAYO




Aunque en Holanda no se conmemora el día del trabajador… los latinoamericanos que sí lo hacemos, aceptamos la invitación de la Asociación de Turcos en Ámsterdam para celebrar la mano de obra digna y honesta que hace el pan para todos; la que construye y no destruye; la que siembra y no tala, ni quema; la que fabrica juguetes y no armas; la que acaricia y no golpea; la que se defiende y no agrede. Porque como dicen en mi pueblo: “una mano lava la otra y las dos lavan la cara”. Allí se juntaron las manos turcas con las chilenas, las uruguayas, las árabes… las manos del Sur, se hicieron una sola, para lavar la cara de todos los trabajadores honestos del mundo… hasta de los que trabajan en países en los que estos productores de vida y bienestar no cuentan con este simbólico día de reconocimiento. Allí pusimos nuestra mano de obra y nuestras herramientas sonoras al servicio de la hermandad que está empezando a hacerse potencia austral.

miércoles, 6 de mayo de 2009

FESTIVAL DE LAS FLORES


Llegó la primavera y con ella las flores a Holanda. En un país donde no abundan los colores… donde el gris es el matiz cotidiano, se organiza de manera tradicional la feria de flores más grande del mundo: keukenhof. Los tulipanes son los más abundantes… ya son parte de la identidad neerlandesa. Los cisnes son los anfitriones.